Charles Diggle estaba en prisión cuando nació su tercer bebé. En cuanto pudo, acudió al Tribunal de Recuperación Familiar (Family Recovery Court) y comenzó su proceso de reunificación. Tras finalizar el tratamiento hospitalario y mientras se ocupaba de otras obligaciones relacionadas con el tratamiento, los tribunales y la familia, Charles acompañó a su hija en sus complejos problemas de salud.
La hija de Diggle nació con varias afecciones y recibió atención de varios profesionales de la salud, entre ellos, especialistas de distintas áreas que se encontraban muy lejos de Grays Harbor. A pesar de no tener licencia de conducir, Charles se puso en contacto con su asistente social para coordinar el transporte y poder acudir a sus citas semanales.
Cuando comenzó su período de prueba para regresar al hogar, los dos hijos mayores de Diggles también empezaron a vivir con él. Durante ese tiempo, Diggle obtuvo su licencia de conducir, se compró un auto, y encontró un trabajo y un lugar donde vivir. En enero de 2025, Charles completó el programa del tribunal de recuperación y se retiró el proceso de tutela de su hija.
“El Sr. Diggle es el ejemplo perfecto de alguien que pensaba que todo el mundo estaba en su contra, pero que aun así completó el programa porque sabía que había esperanza de que las cosas mejoraran”, afirmó Megan McLean, directora de Casos del Tribunal Terapéutico del condado de Grays Harbor y la persona que presentó su candidatura al premio. “Hizo honor a los componentes clave del programa del Tribunal Terapéutico de Grays Harbor: presentarse, trabajar mucho e intentarlo."
Diggle sigue participando activamente en su recuperación asistiendo a reuniones, acudiendo a las citas mensuales con su terapeuta especializado en adicciones y, por supuesto, pasando por la Oficina del Tribunal Terapéutico (Therapeutic Court Office) cuando tiene tiempo. Obtener más información
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