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 Please stay tuned since you will be receiving a 2nd issue including some stories, and collaboration and funding opportunities.
Manténgase atento, ya que recibirá un segundo número que incluirá algunas historias y oportunidades de colaboración y financiación.
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This is the issue 1 of 2 from the September 2024 edition of the Marine Debris in the Caribbean Newsletter. The information on this issue is in Spanish and represent a collaboration with our EPA partners from the Region 2 Water Division.
Este es el 1er número de dos de la edición de Septiembre 2024 del Boletín de Desechos Marinos en el Caribe. La información de este número está en español y representa una colaboración con nuestros socios de la EPA de la División de Agua de la Región 2.
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I. Comienzos de la sociedad del desecho, décadas de los 1940-1950
A partir de la Segunda Guerra Mundial, en la década de los 1950, comienza uno de los procesos más drásticos de cambio en los modos de producción de Puerto Rico impulsado por la industrialización acelerada de la isla. En dos décadas el gobierno de Puerto Rico intentó hacer lo que a Inglaterra y Estados Unidos le tomó sobre 100 años. La isla abandonó la agricultura, motor de su economía por cientos de años, por un modelo industrial impulsado por la Operación Manos a la Obra.
En estos mismos años de los 1950, y bajo el signo de la salud y los buenos hábitos higiénicos, se pone en marcha el modelo de artículos desechables. Este modelo de mercado es uno de los elementos que ayudó a llevar a la cúspide mundial al mercado estadounidense luego de la Segunda Guerra Mundial, conocido también como la Edad de Oro de su economía.
El proceso acelerado y radical del cambio económico de la isla, provocó la migración desesperada de miles de familias y personas que salían de los campos y zonas agrícolas a las zonas urbanas de la isla y a ciudades de Estados Unidos, sobre todo a San Juan y a la Ciudad de Nueva York. En el caso de San Juan, las familias al borde de la hambruna rellenaban las áreas de humedal, entre otros, con un tesoro producto de los nuevos artículos desechables: la basura, como también sedimentos, desechos de construcción y otros. Así surgen barrios como El Fanguito, Tokio y las comunidades del Caño Martín Peña.
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En medio de estos duros procesos de supervivencia y poco antes de la inauguración del Estado Libre Asociado, aparece en la prensa del país el entonces gobernador Jesús T. Piñero en una actividad de recogido de basura y siembra con los Clubes 4-H en el 1948. Estos clubes para estudiantes, y que subsisten hoy, están adscritos al Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Así, una especie de espejismo de los tiempos de la producción agrícola se encuentra con los albores del modelo de consumo desechable para hacer una limpieza parecida a la de nuestros días. |
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Por otro lado, en el 1953 comenzó operaciones en Estados Unidos la organización no gubernamental (ONG) "Keep America Beautiful”, auspiciada por un conglomerado de empresas y que inscribe en la esfera pública el concepto de "littering" o disposición inadecuada de la basura, para el que no tenemos un verbo similar, breve y ágil, en español. Mediante sus campañas de radio, televisión y prensa, Keep America Beautiful, entre otras organizaciones e iniciativas del mercado, inserta la naciente publicidad de masas de Estados Unidos una especie de contrapunto a los nuevos empaques desechables. De esta forma, la industria comienza a cultivar, construir y guardar una imagen de responsabilidad social al cambiar sus empaques reusables, como el vidrio y la tela, por los de un sólo uso, como los plásticos y el “foam”. |
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II. Campañas mediáticas en Puerto Rico, décadas de 1960-1970
Las décadas de 1960 y parte de los 1970 estuvieron dominadas por la construcción acelerada de decenas de condominios y urbanizaciones que implementaron el modelo de planificación suburbano norteamericano. Este modelo se basa en el desarrollo mayormente horizontal de casas homogéneas organizadas en decenas de hileras a las que se accede primordialmente en automóvil. A su vez, las urbanizaciones cuentan con centros comerciales y escuelas que suplen las necesidades de la población. No es casualidad que en esta misma época el movimiento de conservación de tierras toma fuerza y se formaliza mediante el Fideicomiso de Conservación, al mando de Javier Blanco y con la colaboración cercana de Inés Muñoz Mendoza, esposa del primer gobernador electo de la isla, Luis Muñoz Marín.
Puerto Rico, de tener sistemas de transportación colectiva que incluían “trolleys” eléctricos en las primeras décadas del s. XX y un tren que conectaba casi toda la isla, se verá condenado al uso exclusivo del automóvil. El modelo urbano y suburbano centrado en el auto o auto-centrado, unido a políticas de higienización y a un mercado sostenido por artículos desechables, trae consigo un nuevo problema: el arrojo de basura desechable desde los autos.
La progresión de una isla centrada en el automóvil se ve reflejado en las campañas de comunicación sobre la basura. Los años 1960 inauguran los ciclos de campañas en periódicos como El Mundo con "Ay bendito conserva limpio a Puerto Rico", originada por la extinta Corporación de Renovación Urbana y Vivienda (CRUV). La imagen era fácilmente reproducida por la prensa y los anuncios eran efectivos para los tamaños de espacios de relleno que necesitaban los periódicos. Solamente presentaba el lema de la iniciativa con una mano que deja caer una servilleta desechable o papel al vacío. Esta iniciativa inaugura lo que serán las campañas de servicio público para la prensa del tema de la basura en la isla hasta entrado el s. XXI.
Como parte de la ola de reclamos por los derechos civiles en los años 1960, que incluyó el tema ambiental, surge en el 1969 la organización Misión Industrial. Auspiciada principalmente por la Diócesis de Puerto Rico de la Iglesia Episcopal, se puede decir que Misión es de las primeras, si no la primera entidad de un corte medioambiental más radical. La organización cambió el tono de las discusiones públicas y mediáticas del reclamo ambiental. Por décadas, el líder ambientalista Juan Rosario fue el portavoz y especialista en manejo de residuos de Misión Industrial y, aunque no generaron campañas de comunicación, sí tuvieron una importante presencia mediática. Rosario formaba parte de los más importantes paneles de discusión en torno al tema de la basura, al igual que era frecuentemente consultado por noticieros de televisión, programas de radio y artículos de periódicos.
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III. Campañas de servicio público, décadas de 1970-1990
Durante la década de 1970, los gobiernos y organizaciones internacionales comienzan a reconocer que el problema no reside en la conducta de algunas personas que disponen inadecuadamente de la basura sino en el uso indiscriminado del ambiente natural como un método que resulta económico para disponer de la basura generada por el modelo de producción de artículos desechables. Un hito importante en esta década fue la Convention for the Prevention of Marine Pollution from Land-Based Sources de las Naciones Unidas en París del 4 de junio de 1974.
Un símbolo del deterioro ambiental que alcanzó Estados Unidos luego de casi 100 años de expansión industrial sin controles ambientales fue la recurrencia de los incendios en la superficie del río Cuyahoga en Cleveland, Ohio. Aunque esto es algo que ocurría recurrentemente—el incendio de 1952 causó pérdidas de más de un millón de dólares—el fuego que se ha quedado en la memoria colectiva fue el del 22 de junio de 1969. Debido a la cantidad de basura que tenía el río junto al aceite y desechos de combustibles que recibía continuamente, ese día las chispas de un tren que pasaba cerca del cuerpo de agua lo incendió nuevamente. Encima de esto, la calidad del aire estaba sumamente deteriorada en muchas ciudades, como en Los Ángeles y Nueva York, y era frecuente ver una espesa capa de aire amarillento y hasta cenizas en las zonas urbanas.
Ante esta situación de deterioro ambiental, la década de 1970 vio la creación de diversas agencias estatales y federales que comenzaron a brindar un marco regulatorio más fuerte para controlar las fuentes de contaminación en Estados Unidos y la isla. En estos años surgen la Junta de Calidad Ambiental, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la National Atmospheric and Oceanic Administration (NOAA) y comienza operaciones en Puerto Rico la Agencia de Protección Ambiental o EPA federal por sus siglas en inglés. Estas agencias comenzaron a traer a la atención del público las nuevas formas en las que protegían el entorno natural, de acuerdo con sus misiones, presupuesto y empleados. Como parte de su trabajo, comenzaron a ocasionar un cambio en la forma como la gente en Puerto Rico se relaciona con el medio ambiente.
1 Coe y Rogers, editores. Marine Debris. New York: Springer-Verlag, 1997
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 Campaña enceste. (Imagen tomada de: https://www.pinterest.com/pin/la-campaa-del-conejito-de-enceste-la-basura-dcada-de-1970s--573997914995287450/).
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La primera gran campaña multimedios sobre el tema de la disposición adecuada de los desechos en la isla coincide con este giro en la política pública ambiental. La campaña "Enceste”, lanzada a comienzos de los 1970, presenta la caricatura de un conejo que deposita la basura en un canasto de baloncesto/zafacón. La iniciativa mediática fue subvencionada por el señor Diego Suárez, presidente de V. Suárez, una de las principales empresas distribuidoras de refrescos, jugos y licores de la isla. La conexión de esta empresa con los medios de comunicación, los supermercados y la industria de la publicidad y el mercadeo sirvió de catalítico para reproducir casi infinitamente la imagen del conejo que encesta la basura en el zafacón. Durante 40 años Enceste tuvo varias encarnaciones y cubrió la prensa escrita, el cine, la televisión, radio, anuncios en vallas publicitarias y presencia en los puntos de venta al detal, como los supermercados y colmados. Su última etapa incluyó la impresión del mensaje en millones de bolsas plásticas de uso único en la primera década del s. XXI. |
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Este ciclo de comunicación culmina con la campaña "Pítale a la basura" inaugurada a finales de la década de los 1980 por Sila María Calderón cuando se desempeñaba como Secretaria de la Gobernación bajo la administración de Rafael Hernández Colón. "Pítale a la basura" reconoce a un Puerto Rico completamente centrado en el automóvil como alternativa de transporte. Principalmente mediante la televisión y la radio, la campaña dirigió su mensaje casi exclusivamente a evitar el arrojo de basura desde los autos a las carreteras y lugares públicos. En esta ocasión los medios instaban a la población a tocar la bocina de los automóviles si veían a otro conductor en la carretera lanzando basura a las carreteras o lugares públicos. También hubo una versión de la iniciativa con silbatos donde las personas debían hacer lo mismo en este caso al ser testigos de la disposición inadecuada de la basura.
A pesar de todas estas iniciativas de comunicación en los medios, la omnipresencia de la basura en las playas y lugares públicos de Puerto Rico amenazaba tanto la salud como el atractivo de isla en tanto destino turístico, que es uno de los motores económicos de nuestra región caribeña. Como respuesta, surge la campaña masiva de limpieza de playas bajo el logo de Bag-A-Ton Glad, en el momento en que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente o PNUMA publica la Montreal Guidelines for the Protection of the Marine Environment against Pollution from Land-based Sources de 1985.
Haciéndose eco del Día Internacional de Limpieza de Costas, que comienza en el 1986, el Bag-A-Ton Glad logró aglomerar a miles de voluntarios y voluntarias de toda la isla que en sólo un día recogían toneladas de desperdicios sólidos en las playas y el litoral costero de Puerto Rico. La campaña es de las primeras afiliadas directamente a una marca o empresa, lo que conlleva a su vez la existencia de un presupuesto corporativo atado a las estrategias de mercadeo de la marca, lo que ayuda a explicar el éxito mediático que tuvo durante más de diez años.
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A comienzo de los 1980, también comenzó operaciones en Puerto Rico el programa Sea Grant, afiliado a la Universidad de Puerto Rico, recintos de Mayagüez y Humacao. Durante más de 40 años, Sea Grant ha apoyado desde campañas masivas de limpieza costera hasta importantes proyectos de investigación, publicación de libros y educación y prestación de servicios técnicos sobre temas marinos y costeros. Su director, Ruperto Chaparro, es consultado frecuentemente por los medios de comunicación de la isla y participa activamente en entrevistas de periódicos, noticieros y programas de radio. Su lema “Somos costa” tiene un grado de reconocimiento de la isla, sobre todo en los municipios del oeste. |
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IV. Profesionalización del mensaje, coaliciones del sector privado y ONGs, 1990-2000 |
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Los 1990 y comienzos del 2000 estuvieron dominados por campañas desarrolladas por entidades sin fines de lucro con un perfil más profesional y que usaban un marco de estrategias que no estaban limitadas a campañas mediáticas.
En el 1992 surge la Coalición del Vidrio de Puerto Rico, una entidad integrada por distribuidores de bebidas y refrescos y que se enfocó en un proyecto piloto de reciclaje de botellas de vidrio en los restaurantes y negocios de la franja playera de Isla Verde. En este momento las empresas que integraban la coalición contrataron a la agencia publicitaria Leo Burnett, con la que pautaban anuncios pagados. Este modelo resultó insostenible en gran parte porque los anuncios sobre el tema del reciclaje no estaban vinculados a ninguna de las marcas que integraban la coalición, por lo que no podían justificarlo en sus presupuestos de ventas.
Luego de dos años del piloto, la Junta de Directores de la Coalición del Vidrio decide cambiar de enfoque y la re-lanzan como una entidad sin fines de lucro llamada Industria y Comercio Pro Reciclaje (ICPRO). Las empresas crearon la entidad como un esfuerzo multisectorial y lo anunciaron en el Hórreo de V. Suárez junto a la extinta Autoridad de Desperdicios Sólidos, entonces representada por el Ing. Daniel Pagán. Desde el 1992 hasta el 1996, este esfuerzo estuvo dirigido por José Rubén Rivera, quien me dio la oportunidad de trabajar en un internado en esta organización en 1995 y que luego dirigí desde el 1997 hasta el año 2005. La iniciativa la presidieron Ángel Torres, entonces presidente de Bacardí, Ingrid Rivera, de Procter & Gamble y quien luego se convertiría en Directora Ejecutiva de la Compañía de Turismo y Ednydia Vázquez, de Coca-Cola Caribbean, entre otros y otras líderes empresariales de la isla.
Durante los casi 16 años de operaciones de ICPRO y la Coalición del Vidrio, la entidad tuvo muchos logros y trabajó junto a la Autoridad de Desperdicios Sólidos en el desarrollo de múltiples campañas educativas y de comunicaciones, entre otras, reciclaje de miles de directorios telefónicos, de celulares y decenas de miles de árboles de Navidad para convertirlo en viruta.
En el 1998, ICPRO formó parte de los miembros fundadores de la Federación Latinoamericana para el Manejo Integral de los Residuos Sólidos o MIRES, una iniciativa liderada desde São Paulo, Brasil, para fortalecer el reciclaje de los mercados del plástico y otros envases y empaques en el continente. En promedio, la entidad logró pautar sobre $500,000 anuales en campañas mediáticas de servicio público con mensajes alusivos al reciclaje y el cuidado del entorno ecológico, organizó sobre 200 talleres educativos, exhibiciones con su proyecto BasurArte, concursos de postales navideñas donde llegaron a participar sobre 5,000 estudiantes, proyectos de periodismo ambiental para estudiantes de escuela superior y talleres de reuso de materiales. La base económica de la entidad estaba basada en las membresías anuales que pagaban las empresas miembros del grupo para organizar sus actividades y campañas anuales.
La organización no logró sobrevivir el embate de la crisis global de la economía y cerró sus operaciones un poco antes del 2008. Por otro lado, en términos de medios de comunicación, ICPRO no pudo adaptar sus iniciativas a las nuevas plataformas cibernéticas. La apuesta de la ONG también estaba centrada en promover los mercados finales del reciclaje, lograr producir artículos y materiales nuevos con los residuos desechados tanto por el consumidor (desechos post-consumo) como por las industrias (desechos post-industriales). Desde finales de los 1990 al comienzo de los 2000, se fueron a la quiebra la principal recicladora de vidrio en la isla, Owens-Illinois y la empresa de reciclaje de plástico Environmental Plastics, que generaba madera plástica a gran escala y otros productos de resina. Por último, la amenaza del llamado “bottle bill” o un depósito de cinco a diez centavos impuesto a todos los productos embotellados, y que servía de incentivo para que las empresas participaran en ICPRO, se fue disipando con el tiempo, por lo que su membresía se debilitó.
Aunque ICPRO no logró campañas tan memorables como algunas mencionadas en el artículo, sí tuvo un efecto en el discurso público sobre el tema del reciclaje y ayudó en gran medida a acuñar los términos de reducción, reuso y reciclaje, casi desconocidos cuando comenzó operaciones como la Coalición del Vidrio en 1992. Por otro lado, sus campañas eran de alta calidad y varias agencias de publicidad lograron premios nacionales e internacionales por sus anuncios, incluyendo el boletín informativo de la organización, “Ciclo Nuevo”.
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La campaña Yo Limpio a Puerto Rico fue una iniciativa de la entidad de Saneaminto Ambiental Ecológico. Foto en este enlace.
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Hacia finales de la década de 1990 surge la entidad Saneamiento Ambiental Ecológico, mejor conocida por su campaña "Yo Limpio a Puerto Rico" dirigida por Ignacio Barsotelli. La campaña, junto a Enceste y Pítale a la Basura, es una de las más memorables de los pasados 40 años. Yo Limpio a Puerto Rico tenía varios frentes: organizaba marchas educativas en los pueblos y escuelas; conciertos con artistas; una fuerte campaña en los medios televisivos y radiales donde artistas de todos los géneros musicales y de la farándula decían "Repite conmigo, Yo Limpio a Puerto Rico" y proyectos ambientales en instituciones educativas. Desde Tony Croatto y Benicio del Toro hasta Daddy Yankee y Tito Trinidad, la cantidad de artistas que logró convocar la campaña fue impresionante y ciertamente memorable. Su base económica se basaba en auspicios corporativos y en propuestas aprobadas por los gobiernos estatal y municipales de la isla.
La campaña se extinguió casi al mismo tiempo que ICPRO y por algunas de las mismas razones, incluyendo la crisis mundial financiera del 2007-2008, que provocó la cancelación de donativos corporativos para este tipo de iniciativas. Por otro lado, la campaña tampoco logró conseguir un nuevo éxito luego del que tuvo con sus artistas y no pudo atemperarse a las nuevas plataformas digitales. Según algunas fuentes, el fundador del proyecto se mudó de la isla para iniciar campañas similares en otras partes de América Latina y Estados Unidos. En junio de 2016 abrió una página en Facebook que publica algunos de los videos y fotos de la campaña entre los 1990 a comienzos de los 2000.
En marzo de 1999 surge Conserva el Encanto, con el que llega un capítulo de Keep America Beautiful a la isla, auspiciado, principalmente, por la empresa que promovía la recuperación de energía por medio de la incineración, Energy Answers. La campaña más memorable de la organización tuvo el lema "No lo dejes caer boricua, Conserva el Encanto" y, aparte de la pauta diaria de anuncios de radio, televisión y periódicos, contaba con una coreografía con bailarines que se presentaba en conciertos, eventos especiales, convenciones y escuelas.
Conserva el Encanto tuvo varios problemas sobre la dirección que debía tomar la entidad luego del gran éxito mediático que tuvo, en gran parte gracias al auspicio de la empresa de seguros de salud Triple-S. Esto, unido a los problemas de financiamiento que enfrentó, sufrió el mismo destino que ICPRO y Yo Limpio a PR al cesar operaciones en la primera década de los 2000.
En el 1994 se une a este marco de ONGs—y la única de los 1990 que logró subsistir—el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, entidad que dirigí desde el 2005 hasta el 2016. Aunque el Programa no está concentrado en su totalidad en el problema de los residuos sólidos, sí incluye en su plan maestro ("Plan integral de manejo y conservación") una sección titulada "Desechos Acuáticos" que lleva a la organización a trabajar activamente con estos temas.
El Programa del Estuario forma parte de una red de 28 estuarios de importancia nacional para Estados Unidos, que está subvencionada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). Desde el 1994 la organización organiza limpiezas a nivel de cuenca hidrográfica y ha sido la principal coordinadora de la campaña “Aguas Libres de Basura” de la EPA. Gracias a un equipo de trabajo profesional, que incluye personas como Jorge Bauzá, con un doctorado en oceanografía y la directora actual, Brenda Torres, con entrenamiento graduado en manejo de recursos naturales, entre muchas personas más, logran implantar anualmente planes de trabajo que incluyen un componente de manejo de la basura acuática.
También en las décadas de los 1990 y comienzos de los 2000, la extinta Autoridad de Desperdicios Sólidos intentó, sin éxito, organizar campañas publicitarias, la más notable “Reciclar está de moda”, tuvo una presencia mediática breve y con poco arraigo en la memoria colectiva. Uno de los vehículos que usó para llevar su mensaje fue la impresión de miles de libretas escolares para el comienzo del año académico con el lema de la campaña.
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V. Primeras dos décadas del 2000: Scuba Dogs Society, NOAA Marine Debris Program y Basura Cero
En el 2002 la Fundación Enrique Martí Coll, y luego Scuba Dogs Society, toma las riendas de la Limpieza Internacional de Costas, lo que había hecho el Bag-A-Ton Glad en los 1990. Aunque esta es la actividad cumbre de la entidad, Scuba Dogs Society también cuenta con campañas de comunicación, entre las más conocidas la del "Pez basura", que ha tenido amplia exposición en los medios de comunicación. Otro de sus proyectos es el Congreso de EcoUrbanismo, al igual que iniciativas educativas. Enrique Martí Coll fue uno de los líderes del mundo de la publicidad, fundador de Martí, Flores, Prieto y creador de múltiples iniciativas de conservación en la isla. Su hijo, Alberto Martí, es el líder de esta entidad y de la Limpieza Internacional de Costas, que hoy es una de las actividades más visibles en los medios de comunicación de Puerto Rico y de las más concurridas, con miles de voluntarios y voluntarias que año tras año se unen para ayudar a aliviar el persistente problema de la basura en las costas y cuencas hidrográficas.
Para esta misma época, en el 2006, el Congreso de Estados Unidos autorizó y otorgó fondos para la creación del National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) Marine Debris Program. Aunque la agencia no ha creado campañas mediáticas en los medios de comunicación masiva de Puerto Rico, sus importantes subvenciones federales respaldan a múltiples organizaciones sin fines de lucro y trabaja en la remoción, prevención e investigación del tema de los desechos acuáticos. La coordinadora de la iniciativa en la isla es Yaritza Rivera y, en coordinación con el programa Aguas Libres de Basura de la EPA, se encuentra implementando el Plan estratégico de Puerto Rico para reducir los desechos acuáticos.
Por último, la apertura del capítulo del Sierra Club en la isla inauguró un nuevo método en la forma en que las entidades sin fines de lucro manejaban los temas ambientales. Bajo el liderato de Camila Feibelman, el Sierra Club logró una organización efectiva de base comunitaria, incluyendo la movilización de cientos de jóvenes y, entre muchos otros logros, obtuvieron la designación del Corredor Ecológico del Noreste como una reserva natural. Otro de sus éxitos en el tema que nos ocupa fue la creación de la entidad Basura Cero. Siguiendo los métodos de organización y campañas del Sierra Club, la organización ha logrado algunos de sus objetivos, como los esfuerzos que llevaron a la prohibición de las bolsas plásticas de un solo uso en los supermercados, entre otros.
 Scuba Dogs Society está promocionando su limpieza anual. Visita: https://scubadogssociety.org/registro-de-voluntarios
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VI. Hacia dónde vamos con las campañas de limpieza urbana
Fuera de la nostalgia que provocan las campañas de antaño sobre limpieza urbana, es difícil concluir cuán efectiva fueron en términos de lograr una isla más limpia. El tema parece ser más profundo que la necesidad de pautas en los medios, jingles pegajosos o proyectos de ley para prohibir o desincentivar “x” o “y” materiales. Definitivamente, los esfuerzos de los pasados 70 años no han sido en vano, no sabríamos dónde estaríamos hoy sin ellos, sin embargo, seguimos viendo cómo proliferan desde vertederos clandestinos en todo Puerto Rico y hasta cómo terminan muchas playas cubiertas de basura luego de un fin de semana de fiesta.
Varios grupos y especialistas en el tema, hace décadas están reclamando que se rediseñen los empaques, lo que está comenzando a ocurrir, al igual que un cambio del concepto de basura. Basados en el principio que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma, la idea es buscar formas de hacer uso de la basura de manera que sea de beneficio para el planeta en lugar de causar su deterioro.
La amenaza constante del cambio climático está jugando un rol protagónico en la forma en la que nos relacionamos al entorno natural. Nos encontramos en una coyuntura parecida a los tiempos cuando el río Cuyahoga se incendiaba. Cada día más, la empresas, gobiernos y entidades internacionales se están uniendo para buscar alternativas destinadas a mitigar sus efectos y prevenir el cambio climático. Con el aumento de la temperatura del planeta, la recurrencia de los huracanes y tormentas, inundaciones seguidas de sequías y la omnipresente erosión de nuestras costas, estamos experimentando un nuevo giro en la forma como pensamos nuestra relación con el medio ambiente. De seguro, este reto traerá nuevas formas de procesar los residuos sólidos y el ciclo continuo de consumir para desechar. La balanza parece inclinarse hacia el concepto de “Ciclo Nuevo” que anunciaba ICPRO en el nombre de su galardonado boletín informativo en la década de los 1990 y comienzos del 2000.
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Puede contactar al autor a través de su email: laureano.javier@epa.gov |
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NOAA MDP - Caribbean
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