Weather Decisions - Decisiones sobre las inclemencias del tiempo

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Dear Prince George’s County Public Schools (PGCPS) community,

Weather decisions are never easy. In a county that stretches over 500 square miles, it can be snowing in Laurel, but only cloudy in Accokeek. Today, we followed our standard process for making decisions. As a former Chief Operating Officer, I understand the factors that go into our final call. Like many of you, I stayed glued to the weather app on my phone, the weather forecast on all the local stations and reminded our staff of our protocol.

Starting at 3 a.m., our staff surveyed the roads, sidewalks, school parking lots and conferred with other school systems and county government. They assessed road temperatures and verified road conditions and treatment with state and local agencies. The weather forecast mainly predicted only rain for our region. With the information I had at that time, I made the decision to remain open. Our first buses hit the roads at 6 a.m. and the only precipitation reported was rain.

As I made my way to my first school visit this morning, the forecast quickly changed. Temperatures hovered around the freezing mark, snowflakes got larger and eventually the patter of ice hit my windshield. My primary concern is our staff and students. I called to confirm if we had any bus accidents and checked in to assess complaints from parents and staff members. This morning, no accidents were reported, but there were numerous parent and staff concerns. I want to thank our dedicated bus drivers, building services staff, teachers, and administrators for their diligence in keeping students safe.

Weather decisions are never easy. However, I will commit to erring on the side of caution for weather decisions moving forward.

Sincerely,

Monica Goldson, Ed.D.
Interim Chief Executive Officer


Estimada comunidad de las Escuelas Públicas del Condado de Prince George (PGCPS):

Las decisiones sobre las inclemencias del tiempo nunca son fáciles. En un condado que abarca más de 500 millas cuadradas, puede estar nevando en Laurel, pero solo estar nublado en Accokeek. Hoy, seguimos nuestro procedimiento normal para tomar decisiones. Como ex jefa executiva de operaciones, conozco los factores que se toman en cuenta para tomar una decisión final. Como muchos de ustedes, no quité mis ojos de la aplicación del tiempo en mi teléfono ni el pronóstico del tiempo en todas las estaciones locales; también reiteré a nuestro personal el protocolo a seguir.  

A partir de las 3 a. m., nuestro personal comenzó a inspeccionar las carreteras, las aceras, los estacionamientos de las escuelas, y conversamos con otros sistemas escolares y gobiernos locales. El personal analizó las temperaturas y verificó las condiciones de las carreteras y el tratamiento de las mismas con las agencias estatales y locales. El pronóstico del tiempo pronosticaba mayormente lluvia para nuestra región. Con la información que poseía en ese momento, tomé la decisión de mantener las oficinas y las escuelas abiertas. Nuestros primeros autobuses empezaron a correr a las 6 a.m., y el único pronóstico emitido era de lluvia.

Mientras me dirigía a mi primera visita escolar esta mañana, el pronóstico dio un giro inesperado. Las temperaturas se mantuvieron alrededor del punto de congelación, los copos de nieve eran cada vez más grandes, y en un rato más una capa de hielo se acumuló en el parabrisas de mi vehículo. Mi mayor preocupación es el personal y los estudiantes. Llamé para confirmar si se había reportado algún accidente de autobús, y también pregunté si había alguna queja de parte de los padres y el personal. Esta mañana, no se reportó ningún accidente, pero se presentaron muchísimas inquietudes de los padres y el personal. Quiero agradecer a nuestros dedicados conductores de autobús, al personal de servicios de las instalaciones y administradores por su diligencia en mantener a los estudiantes fuera de peligro.

Las decisiones sobre las inclemencias del tiempo nunca son fáciles. Sin embargo, de ahora en adelante me comprometo a pecar por precavida en las decisiones de las inclemencias del tiempo.

Atentamente,

Monica Goldson, Ed.D.
Directora ejecutiva en funciones